Para lucir un cabello increíble no son necesarios múltiples productos ni someterlo a procesos químicos que a lo largo del tiempo pueden ser dañinos. Lo mejor para el cabello es el equilibrio entre limpieza e hidratación.
El cabello no solo es la hebra, por lo que su cuidado debe partir del cuero cabelludo. Esta piel debe mantenerse limpia, libre de grasa, caspa o picazón; esto evitará la caída y mejorará la calidad del pelo desde su nacimiento.
Un pelo saludable solo requiere tres pasos fundamentales:
Elige un shampoo suave, libre de parabenos o aluminio. Se debe seleccionar de acuerdo al tipo de piel: graso, seco o mixto. Se recomienda lavar diariamente para eliminar sebo, sudor y residuos de productos que obstruyen los folículos.
Esta etapa se enfoca en las hebras. El uso de acondicionadores ayuda a sellar la cutícula, reducir el frizz, aportar brillo y desenredar. El uso de acondicionador es vital: se aplica de medios a puntas para proteger la fibra capilar.
Estas sustancias se aplican directamente en la raíz y ayudan a tratar necesidades específicas: estimular el crecimiento, calmar la picazón, hidratar la piel seca, regular la grasa y fortalecer el folículo para evitar la caída del cabello.
El cuero cabelludo puede ser alterado por exceso de sebo y presentar picores, inflamación, debilitamiento y mal olor. En su extremo opuesto, puede carecer de lípidos naturales, dando como resultado un cabello áspero y quebradizo.
Los tónicos capilares con ingredientes naturales como el romero y la cola de caballo se han popularizado en los últimos años y tienen el respaldo de la ciencia. Romero vs. Minoxidil: ¿Qué dice la ciencia sobre el crecimiento del cabello?
En un estudio del Skinmed Journal (2015) se indicó que el aceite de romero es igual de efectivo que el minoxidil al 2% para el tratamiento de la alopecia androgénica. El romero funciona como vasodilatador, aumenta el riego sanguíneo en los folículos pilosos, lo que permite que cada cabello reciba más nutrientes y, por lo tanto, incite al crecimiento. Además:
La cola de caballo se complementa muy bien con el romero. Esta planta da textura, brinda sensación de grosor y aporta brillo natural. Es rica en minerales, fortalece la estructura de la queratina y le devuelve elasticidad, característica que impide que el cabello se vuelva quebradizo.
Mantén un cuero cabelludo limpio, usa shampoos naturales libres de parabenos y evita el agua caliente, ya que reseca la piel y daña la hebra. Usa tu acondicionador de medios a puntas y, si usas secadora, no olvides aplicar un protector térmico.
Para consentirlo, integra un tónico con ingredientes naturales. Tu cuero cabelludo te lo agradecerá y el beneficio se notará en un cabello hermoso, fuerte y lleno de vida.